Cepa Tamarugal Originaria del desierto más árido del mundo

Ingrid Poblete Quezada

La vid fue introducida en América por los conquistadores españoles y los sacerdotes difundieron su cultivo con el fin de producir vino para celebrar la misa. En la zona norte de Chile, específicamente en el oasis de Pica y Matilla, su cultivo data de fines del siglo XVI y el término de la actividad vitivinícola se remonta al año 1937. Producto de esta historia, quedaron plantas olvidadas en el tiempo, en distintas localidades de la región, que lograron sobrevivir a las condiciones adversas del desierto más árido del mundo, el desierto de Atacama, caracterizado por suelos salinos, altas temperaturas en el día durante todo el año, y temperaturas nocturnas bajo cero durante el período invernal.

 

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